El problema de la Corrupción desde la ética

La Corrupción, tema muy espinoso en la actualidad en muchos países del mundo, y Colombia no es la excepción. Este flagelo tiene una connotación influyente en la actualidad en la esfera política de nuestro país, y que por lo general se da debido a la falta de valores humanistas, carencia de una conciencia social, falta de educación con principios, desconocimiento de normas, y el deseo al lucro deshonesto.


La ética es útil, en la medida en que podemos hacer juicios que nos permitan exigir, como lo subraya Cortina enfatizando a individuos e instituciones: a los primeros porque por naturaleza (la de ser seres de cultura) estamos abocados al trato con el otro; y a las segundas porque, encarnando y promoviendo a la vez nuestra conciencia social, son las encargadas de regular y regir del mejor modo posible nuestra convivencia. (Cortina, Adela 2013): ¿Para qué sirve realmente... la ética?)

La ciudadanía debe influenciar en la formación de un nuevo êthos, una personalidad y un carácter ciudadano de tal manera que identifique lo que verdaderamente es necesario e íntegro y así devolver la confianza y poner al descubierto la corrupción social, económica y moral que contagia al ciudadano. La corrupción y el clientelismo destruyen cualquier posibilidad de tener una ética política ajustada a lo que realmente es correcto.

En la actualidad, vemos como la permisividad del Estado para ejercer con autoridad o mano dura el control de la corrupción, esto debido a que por la flexibilidad de las normas, y por la ausencia de un castigo ejemplar, influyen para que las personas que han sido puestas en cargos públicos, no se adviertan en ejercer con rectitud y justicia las funciones inherentes para los cuales fueron nombrados. 

La corrupción es un tema candente y espinoso en nuestro país. y es que por el afán de tener más y más, o favorecer a alguien, nos dejamos llevar por lo que es correcto o justo, y es allí donde entra a mediar la ética.

La corrupción es un tema que tiene angustiado a la sociedad, la "corrupción es la fuente del facilismo", por llamarlo así. Este término es el que ha desintegrado los procesos políticos y no solamente en el campo de la política, nuestra vida nos ofrece retos, sacrificios para surgir, de manera comprometida, pero vemos como los que tienen la ventaja aprovechan las influencias con el fin de beneficiarse sin importarle el impacto que pueden crear en los demás, porque todo va a girar en beneficio para ellos.

Si hacemos un análisis en el campo de la política, vemos como algunos de estos personajes, se lucran de manera ilícita con los recursos que son destinados para los proyectos que podrían beneficiar a las comunidades, digo que son "algunos personajes" puesto que no todos se prestan para hacer tal "brutalidad" de desangrar al país y poniendo en aprieto a sus pobladores, que son los que padecen de manera directa las necesidades.

La comunidad de nuestro país, se resiste en creerle a la justicia, además la participación ciudadana ha disminuido por culpa de las causas anteriormente mencionadas. En el caso de los procesos electorales, es una situación muy difícil, las personas ya han perdido la cultura política, son pocas las que lo hacen, pero lo hacen con la fe de que las condiciones mejoren, caso que parece verse aplazada quizás para que año o para que tiempos.

La clase política debe mostrar avances notorios en temas tan sensibles como el clientelismo, que es una de las formas de corrupción más comunes en nuestra cultura, y que las acciones para enmendar tal actitud, no ofrecen resultados a tal punto que pareciera que fuera una acción de nunca acabar. También se debe luchar contra los grupos de interés que al interior de la sociedad tienen la fuerza suficiente para presionar la consecución de sus fines particulares por encima del bien común y que se apoyan en la corrupción del Estado para mantener sus privilegios, disfrutados sobre la base de incrementar la injusticia social. Vemos como el clientelismo favorece a uso pocos,  perjudicando las necesidades de las comunidades.

Cuando hablamos de corrupción hablamos de la ausencia de unos valores, pero que la raíz nace hace muchos años y nos hemos encargado de ver como todo surge drásticamente sin encontrar solución eficaz.
  
Vemos como la ausencia de valores, que deberían haberse inculcado desde la casa como primera opción, como segunda opción en la escuela y por último en la sociedad, no han surtido los efectos positivos en algunas personas de la sociedad, y sobre todo, en aquellas que tienen un grado de responsabilidad fiscal o administrativa con las funciones que realizan.

Vivimos en un país donde, escuchar el término corrupción se ha vuelto tan normal, como si nos estuviera haciendo un llamado para que aprendamos a convivir con ella. Y no se trata de eso, sino de sentar algunas bases por las cuales la corrupción es un problema ético, y cuáles son sus implicaciones

Como es sabido por todos, la ética se ocupa esencialmente  de la conducta y de las razones por las cuales nuestros actos se califican como buenos o malos, correctos o incorrectos, lícito o ilícitos, verdaderos o falsos. Entonces, la corrupción, es una problemática ética, debido a que a la luz de todas las acciones del ser humano, siempre se refleja lo malo y lo ilícito.

Referencias

Cortina, A. (2013). ¿Para qué sirve realmente la ética? (Spanish). (2014). Recerca14. 143-148.

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